Editorial: errores que matan
Augusto Galán Sarmiento MD. MPA
Director Centro de Pensamiento Así Vamos en Salud
Se inició abril, y con él cumplen un año las intervenciones realizadas por la Superintendencia Nacional de Salud (SNS) a Sanitas EPS y Nueva EPS. En ellas dos se encuentran afiliados alrededor de 17 millones de personas. El 34 por ciento de la totalidad de la población del Sistema de Seguridad Social en Salud (SGSSS) o el 55 por ciento de la que se encuentra afiliada en las 8 EPS intervenidas por el gobierno nacional a través de la SNS. Unas cifras muy grandes y unas empresas muy complejas de administrar para cumplir con sus responsabilidades.
De la Nueva EPS no hemos tenido información financiera desde septiembre de 2023 hasta la fecha. Algo verdaderamente preocupante por ser la EPS que afilia al 23 por ciento de las personas en el país y porque su presencia se encuentra en prácticamente todos los municipios del territorio colombiano. Que no hayamos conocido durante un año y medio la situación financiera de la entidad que gestiona la salud de un cuarto de la población, es una demostración grave y suficiente de la crisis por la que atraviesa el sector y a la cual nos han conducido las decisiones del gobierno nacional que la tiene bajo su directa responsabilidad.
Sobre Sanitas EPS sí podemos hacer un análisis más detallado de lo que ha pasado en los últimos años y en especial, en este último año; el de la intervención. Veamos:
El resultado operacional -es decir la relación entre los ingresos operacionales y el costo médico más el gasto administrativo- empezó a presentar pérdida a partir del año 2021. Entre el año 2022 y 2023 la pérdida se mantuvo sobre un promedio anual de -426 mil millones de pesos. Para el año 2024 dicha pérdida operacional incrementó aún más y llegó a -1,2 billones, lo cual quiere decir, que en el año de la intervención se triplicó su pérdida operacional. En los últimos 3 años la pérdida operacional acumulada asciende a los 2 billones de pesos (precios del respectivo año).
Sanitas es la EPS con la mayor pérdida operacional en la vigencia 2024 con el 17 por ciento. Después le siguieron Coosalud también con el 17 por ciento y Famisanar con 12 por ciento.
De otra parte, su brecha entre el activo y pasivo creció de forma significativa entre diciembre 2023 y diciembre 2024. Si bien el activo aumentó de 2022 a 2023, se presentó hacia 2024 una disminución del 16%; mientras que el pasivo no se comportó en la misma relación directa; por el contrario, aumentó; lo que hizo que el patrimonio negativo pasara de -68 mil millones a -998 mil millones de pesos. Un incremento de 1.351 por ciento de diciembre 2023 a diciembre 2024; repitamos: el año de la intervención por la SNS.
La situación financiera de Sanitas EPS impacta las dificultades que tienen sus afiliados para acceder a los servicios de salud y a los medicamentos. De acuerdo también con la información de la SNS se evidencia un aumento en las PQRS en 2024, especialmente a partir del mes de abril -fecha de la intervención- con el cual se alcanzan niveles superiores a 25,000 quejas en algunos meses, con un crecimiento de 46 por ciento a partir de abril 2024 a enero de 2025. De conformidad con la clasificación dada por la SNS, el principal motivo de las quejas en el año 2024 -correspondiente a un 90 por ciento de ellas- fue el de barreras en el acceso a tecnologías y servicios de salud y a otros elementos complementarios para la atención del usuario.
Debemos decir en este punto que, si este es el resultado financiero y de gestión de su población de Sanitas EPS con 5,8 millones de afiliados, podemos aproximarnos a la certeza que el de la Nueva EPS es peor con 11,5 millones. El secretismo gubernamental sobre sus resultados financieros de los últimos dos años, con el fuerte incremento de PQRS y de tutelas presentadas por sus afiliados, no hace otra cosa que aumentar la duda y la incertidumbre frente al futuro de esta EPS.
La fotografía de Sanitas EPS y el secretismo sobre la Nueva EPS, durante el primer año de sus intervenciones por parte del gobierno nacional evidencian su fracaso. Este tipo de medidas tampoco soluciona los problemas del sistema de salud. Ha sido una ruta errada que escogió el presidente Petro y sus ministros, que cuesta bienestar y vidas de personas. No es modificando la institucionalidad de quienes gestionan la demanda de los usuarios y pacientes, como se van a superar los problemas de la oferta de servicios y del acceso a los medicamentos.
Cuando escribimos este editorial, no sabemos cuál será la decisión del gobierno nacional sobre las intervenciones. Con Sanitas dijeron que sería por un año; como van, la destruirán. Con la Nueva EPS parecería que ya lo hicieron; ya veremos.
*En el momento en el que se publica este editorial el Gobierno nacional anuncia la prórroga por un año de la intervención por un año de Sanitas EPS